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Ten mucho cuidado con los mensajes que solicitan información personal. Es muy poco probable que el banco pida tal información por correo electrónico. En caso de duda, contacta con el banco para estar seguro!
No rellenes ningún formulario incluido en un mensaje en el que se solicite infromación confidencial. Esta información sólo debe introducirse en un sitio web seguro. Asegúrate de que la URL comience por ‘https://’, en lugar de ‘http://’. Busca el símbolo del candado en la parte inferior derecha del buscador de internet y púlsalo dos veces para verificar la validez del certificado digital. O, en caso de duda, realiza la transacción por teléfono.
Informa de inmediato al banco sobre cualquier sospecha que se tenga.
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No uses los vínculos incorporados en un mensaje para cargar una página web. En lugar de ello, escribe la URL en el navegador de Internet.
Verifica que la solución antivirus bloquea sitios phishing, o considera la posibilidad de instalar una herramienta en la barra del navegador de Internet que alerte sobre ataques phishing conocidos.
Verifica con regularidad las cuentas bancarias (incluyendo trajetas de débito y de crédito, estados bancarios, etc.) para asegurarte de que las transacciones registradas son legítimas.
Asegúrate de que se está utilizando la última versión del navegador de Internet y de que se han instalado todos los parches de seguridad.
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